**mente en blanco**

martes, octubre 14, 2003

Estoy viendo la espalda del hombre perfecto (que sigue siendo parte del cuerpo del hombre perfecto, porque si no sería muy raro o yo me debería de encontrar en la morgue o en algún tipo de carnicería); estoy a punto de perderle el respeto porque está hablando bien de una banda que no soporto...ay, no, ahora mira para acá y me hago la ocupada que está tipeando, pero no sabe que en realidad me está poniendo nenenenenerrrrviosa; ahora se fue al baño (supongo); ahora bajó a comprar algo; ahora volvió (¿es incongruente la expresión "ahora+pretérito perfecto"? ¡Amanda! consulte su manual de estilo). En fin. Maldito hombre perfecto que está siempre lejos o de espaldas.

Este post es sólo para justificar un errático tipeo de persona que pretende parecer ocupada; aunque sí tengo otras cosas que hacer, pero no puedo estar concentrada cuando está la espalda del hombre perfecto, ahí, mirando; y mucho menos con esa manchita que tiene en la nuca y que me da unas ganas terribles de pasarle la lengua.

Damas y cabelleras: mi ánimo.

Nunca tuve que acomodarle el corpiño a tanta gente como este último fin de semana. Debería trabajar en una lencería.

domingo, octubre 12, 2003

Soy de los que los domingos van de paseo (en un auto feo, pip pip pip) a FarmaCity

Papá y yo en el auto, mientras me dice:

-Pero porque para deshuesar un pollo hay que ser lógico, con eso sólo alcanza, porque los animales no son ilógicos, no fueron creados ilógicos.

Daba para el chiste fácil, pero era tan fácil que preferí disfrutar de esa frasecita suya así, solita e inmaculada.

miércoles, octubre 08, 2003

Bueno, nada. Este blog cumplió años hace una semana, y me olvidé.

Un añito! Quién lo diría? Mirá que me duró largo este capricho, che...

lunes, octubre 06, 2003

Girl Power

No hay nada más prodigioso que el derrame menstrual. El acercamiento a una mujer en ese estado hace avinagrar el mosto; a su contacto, los cereales se vuelven estériles, los injertos mueren, las plantas de los jardines se queman, los frutos de los árboles bajos los cuales se sienta, caen; el brillo de los espejos se empaña por su sola mirada, la punta del hierro se debilita, el resplandor del marfil se borra, las colmenas de abejas se mueren; aun el bronce y el hierro son atacados al punto por la herrumbe, y el primero adquiere un olor espantoso (...)(las mujeres mientras tienen la regla) Pueden hacer abortar (a una yegua preñada) al tocarlas, pero si están en sus primeras reglas, aún son doncellas o acaban de perder su virginidad, basta entonces con una simple mirada, aunque sea a la distancia ...

Plinio el Viejo. Historia natural, XXVIII

jueves, octubre 02, 2003

Creo que involucioné un par de pokemones.

"Capricornio: Compráte un nuevo par de zapatos..."

No me importa lo que digan. Cualquiera que me diga eso, me cae bien.