Es complicado comer aceitunas en público.
Depende de la situación, en realidad.Porque si uno tiene el plato en frente, está todo bien: disimuladamente retiras el carozo de tu boca (con la mano. Siempre me pregunto si eso es, en realidad, de mala educación) y lo ponés en el plato. Pero hay veces que se complica. Por ejemplo, ayer comí una picada en lo de unos conocidos. En ese momento, los platos no estaban servidos. Y las únicas servilletas que habían... eran de tela. Y yo no sabía qué hacer! Me quedé con el carozo en la boca, preguntándome qué sucedería si me lo tragaba... pero no me animé. Miraba a todos los que estaban sentados a la mesa, para ver que hacían ellos... pero ninguno estaba comiendo aceitunas! (muy inteligente de su parte). Yo ya me había resignado a tener el carozo en la boca hasta que me fuera, cuando el dueño de casa le pidió a su hija que traiga un carocero. Me parece que a él le estaba pasando lo mismo.
Agradecida por el resto de mi vida. Aunque nunca me vaya olvidar de esos 20 minutos de posible humillación.

